El Teatro de San Bartolomé despidió entre aplausos y en pie el Espectáculo de danza Pigmalión “Grandes Ídolos”, a beneficio de la Fundación Pequeño Valiente, bajo la dirección de Tony Biyang.El patio de butacas se entregó de lleno a un espectáculo de danza muy divertido, transgresor, con un espectacular montaje y cuerpo de baile, que reviven a Pigmalión, un escultor que crea a sus musas (las esculturas danzantes), que se revelan ante su creador por el trato inhumano, egoísta, estereotipado, despiadado e irrespetuoso con los valores humanos, con la sociedad, con la naturaleza…
Las musas, reivindican a través del baile y los grandes ídolos de los años 70, 80 y 90, derechos sociales y humanos, la relación con los demás y con el planeta; como el respecto a la identidad individual y sexual sin prejuicios ni estereotipos, a la igualdad de género y de oportunidades, a la diversidad, exaltación del amor…y como parte fundamental para que puedan llevarse a cabo todas las reivindicaciones, se transmite la importancia enorme que tiene la mirada interior de cada persona, y cuidar el mundo que nos rodea.


