El alcalde de San Bartolomé estuvo presente en la presentación realizada por la FCM del libro de Pilar del Río: “La intuición de la isla. Los días de José Saramago en Lanzarote” celebrado el acto en la tarde de ayer, en formato coloquio entre la autora, el prologuista del libro y biógrafo del escritor portugués, Fernando Gómez Aguilera, y la editora del mismo, Alba Cantón.

Isidro Pérez felicitó a la FCM por el acto y esta publicación, a la editorial, a la autora, por esta obra que acerca a la figura de Saramago desde su casa en la isla, desde un plano muy cercano y personal, aprovechando para felicitarla por el centenario de A Casa, que también incluirá actos en el municipio. 

El libro escrito por Pilar del Río y editado por Itineraria que, toma como conductor la casa de Saramago en Lanzarote, recoge una serie de vivencias, acontecimientos y emociones compartidas, a la vez que se recorren las narraciones que el Nobel de Literatura alumbró en el último ciclo de su vida, bajo la luz de la isla más oriental de Canarias en la que se asentó en 1992.

Del Río describe “La intuición de la isla” como un “libro para amigos” ya que, a través de sus páginas, los lectores podrán acercarse a diversos momentos singulares ocurridos en A Casa y compartir cómo era la vida de José Saramago mientras escribía sus obras: los paseos por Lanzarote, las ideas de las que surgieron sus novelas, la convivencia con sus perros, los encuentros en la isla con amigos como Carlos Fuentes, Ernesto Sábato, Susan Sontag o Bertolucci, las visitas que recibía, las experiencias que traía de los viajes y las amistades forjadas.

El libro cuenta con ilustraciones de Juan José Cuadrado y fotografías que documentan algunos de los momentos que se narran a lo largo del relato.

Además, se completa con la Carta Universal de los Deberes Humanos, iniciativa que José Saramago lanzó en la ceremonia del Premio Nobel y años más tarde fue retomada por la Fundación José Saramago y la Universidad Nacional Autónoma de México. Tras un periodo de debates y elaboración, el documento fue entregado en la ONU.

Según Fernando Gómez Aguilera: “Pilar del Río da forma centelleante a la épica cotidiana de Saramago en Lanzarote, mientras compone un himno a la cultura de la hospitalidad cultivada en su casa, donde compartir se cinceló con los caracteres de una ley”. Todo ello, no obstante, “aun cuando la narradora se somete voluntariamente a una explícita elipsis” en la narración, matiza el prologuista, “un descarte que desaloja del relato a la auténtica coprotagonista de la historia referida”, añade.