Despedir a trabajadores con permiso familiar ahora es legal: el controvertido y “lamentable” error en la ley que entrará en vigor el 22 de agosto
La enmienda de este fallo llegará en septiembre; sin embargo, las empresas no tendrán la obligación de readmitir a los trabajadores.
La Ley de Paridad en España es una normativa que busca promover la igualdad de género en el ámbito político y administrativo del país. Sin embargo, aunque su objetivo en el papel es noble, un fallo en la ley, que procurará enmendarse en septiembre, deja sin protección a aquellos trabajadores que hayan solicitado una modificación de jornada por motivos de conciliación. Según ha comentado la ministra de Igualdad, Ana Redondo, se trata de un “error técnico lamentable”, pues permite que las empresas despidan a quienes han adaptado su jornada para el cuidado de sus familiares, permiso que se otorga durante cinco días.
A partir del jueves 22 de agosto, los empleados dejarán de estar bajo la protección de la ley que evita que se enfrenten a represalias por parte de la empresa en caso de que el trabajador solicite media jornada por causas de conciliación. Esto se debe a que, este mismo jueves entrará en vigor la reforma al Estatuto de los Trabajadores, cambios que el Gobierno introdujo mediante una disposición a la ya mencionada Ley de Representación Paritaria. Lamentablemente, el fallo no fue detectado en ninguna de las estancias (grupos parlamentarios y ministerios).
El error se encuentra en la disposición final novena de la ley de paridad, en la que se modifica el artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores, en concreto, el apartado referido a los despidos nulos.
El reformado texto de la polémica permitirá, temporalmente y hasta que el Congreso solvente el error de redacción, que los empresarios puedan despedir a los empleados que cojan el permiso de cinco días por cuidado de un familiar tras un accidente, enfermedad grave u hospitalización, o a una adaptación de jornada. Hasta ahora el despido se consideraba nulo, pero con la nueva redacción, el despido se considerará improcedente, con la indemnización que corresponda en cada caso.
Desde el Ministerio de Trabajo se han intentado tranquilar a los posibles afectados y han asegurado que «los derechos de los trabajadores estarán cien por cien garantizados» y que ningún trabajador quedará desprotegido, subrayando que «la Inspección de Trabajo hará uso de sus facultades con el máximo rigor para evitar cualquier discriminación en el ámbito laboral».
