El programa Kit Digital ha proporcionado a los trabajadores autónomos ayudas para mejorar su transformación digital.

A través del Kit Digital los autónomos han podido mejorar su presencia básica en Internet. El máximo importe alcanzado con esta ayuda es de 2.000 euros. Entre los servicios incluidos se destacan el dominio y hosting; el diseño de la página web, la mejora de la accesibilidad a la web, conseguir un posicionamiento básico y también se les ha proporcionado una plataforma de gestión de los contenidos que les permitiera modificarlos de forma autónoma sin la necesidad de recurrir a un agente digitalizador.

Además de eso, los autónomos han podido mejorar la gestión de sus redes sociales. En este caso la ayuda ofrecida ha sido de 2.500 euros. En este sentido se han incluido funcionalidades como la realización de un Social Media Plan, la monitorización de las redes sociales, una auditoría de social media o la gestión de las redes sociales.

El Kit Digital también ha permitido implementar la facturación electrónica. Esta se ha presentado como una solución que digitaliza el flujo de emisión y recepción de facturas para clientes y proveedores. Esta solución resulta especialmente útil para autónomos y pymes, dado que el uso de la factura electrónica es obligatorio. La ayuda económica máxima para esta categoría es de 2.000 euros

Por otro lado, también se les ha permitido acceder a soluciones de ciberseguridad para los dispositivos de los empleados de una empresa. La ayuda económica máxima asignada para esta categoría ha sido de 6.000 euros. Algunas de sus características en las que se ha trabajado en este sentido han sido el antimalware y antispyware, el correo seguro y el análisis y detección de amenazas.

Desde el portal Acelera Pyme recuerdan que las empresas y autónomos deben cumplir requisitos específicos para solicitar el bono Kit Digital. Si cumplen con los requisitos, deberán acceder al sitio web de Acelera Pyme y registrarse mediante un formulario en línea para realizar el Test de Diagnóstico Digital.

REQUISITOS:

  • Ser microempresa, pequeña empresa (hasta 49 trabajadores) o autónomo
  • No tener la consideración de empresa en crisis.
  • Estar al corriente de las obligaciones tributarias y frente a la Seguridad Social.
  • No estar sujeto a una orden de recuperación pendiente de la Comisión Europea que haya declarado una ayuda ilegal e incompatible con el mercado común.
  • No incurrir en ninguna de las prohibiciones previstas en el artículo 13.2 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones.
  • Estar inscrito en el Censo de empresarios, profesionales y retenedores de la Agencia Estatal de Administración Tributaria o en el censo equivalente de la Administración Tributaria Foral.